Un juego clásico con una mecánica clásicamente básica. Con ustedes Cuberto el saltarín QBert Una vez más una prueba de que la diversión no es proporcional a la complejidad. Pero no se dejen engañar por su simplicidad, ya que a pesar de esta, el nivel de frustración experimentada por la mayoría de los usuarios era alto (al menos mientras te acostumbrabas a la mecánica y los controles).
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Martes, diciembre 15, 2009
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