Un juego clásico con una mecánica clásicamente básica. Con ustedes Cuberto el saltarín
Q*bert

Maquinita de Q*Bert
Una vez más una prueba de que la diversión no es proporcional a la complejidad. Pero no se dejen engañar por su simplicidad, ya que a pesar de esta, el nivel de frustración experimentada por la mayoría de los usuarios era alto (al menos mientras te acostumbrabas a la mecánica y los controles).
Este es otro de esos juegos míticos, pero que sí tuve la oportunidad de jugar un tiempo y que no seguí jugando simplemente por resultar altamente frustrante.
Los controles eran sencillos: arriba, abajo, izquierda, derecha.
El objetivo era simple, cambiar de color todos los cubos de la pirámide sobre la que salías en la punta. Cada vez que pisabas uno de esto cubos lo cambiabas de color, y conforme ibas avanzando por los niveles, iba aumentando el número de veces que necesitabas pisar cada cubo para llegar al color deseado.
Cuál es el reto del juego entonces? Pues constaba de 2 componentes: los enemigos y que alrededor de la pirámide no existía nada más que vacío.
Los enemigos eran una serpiente morada, y otros monstruitos verdes. También a veces se dejaba venir una pelota botando por los cubos y si te tocaba te mataba.
El vacio bueno, no tiene mucha ciencia, si se te ocurría hacer brincar a Q*bert por alguna orilla este emitía un sonido tipo maldición y le salía su letrerito de signos “@!#?@!?”.
Y bueno, no todo era persecución y sufrimiento para el buen Cuberto, existían 2 plataformas a los lados de la pirámide que te transportaban hacia el inicio (el pico de la pirámide) y en el caso de que te siguiera de cerca la serpiente ella era la que sufría la caída.

Q*bert maldiciendo
Ahora, este juego fue lanzado para las arcadias, a las que se les implemento una palanca especial, que con una rotación de 45° para que semejara los movimientos reales de Q*bert, ya que de otro modo una palanca estándar causaba un nivel de frustración alto, por aquello de tener que hacer cerebralmente el cambio de eje, lo que continuamente llevaba causar suicidios instantáneos (de Q*bert) y una frustración de campeonato para los usuarios.
La verdad yo nunca pasé de los primeros 3 niveles, yo lo jugué en la PC y tengo más que comprobado que sí, el cambio de eje al menos a esa edad (tenía como 7 o algo así), provoca una aversión al juego. Sin embargo, recuerdo la satisfacción que me provocaba el lograr avanzar al nivel 2 y ya ni decir el 3 xD.
Gráficamente es bueno, ya que cuenta con un balance entre los colores, y se mantiene dentro de lo básico. También uno de sus mayores atractivos fue el hecho de que se viera en 3D el escenario y que de esta manera el desplazamiento también así pareciera.
En cuanto al sonido, tenía gran variedad para las capacidades del chip que utilizaba(un MOS Tech 6502).
Un juego aclamado tanto por su “dificultad”(mayormente por el tipo de control) como por sus gráficas y su alto nivel de adicción.

Tendrán que jugarlo para poder comprender de lo que les hablo. Un verdadero clásico retro.
Datos Generales:
- Diseñado y publicado por Gottlieb, diseñado por Warren Davis y Jeff Lee en 1982.
- Utilizaba un procesador Intel 8086.
Datos Curiosos:
- Siempre que moría el QBert se despedía con una profunda maldición. Y emitía un sonido chistoso.
- El encargado del audio tuvo que ingeniárselas para crear una manera de reproducir el sonido de la caída y el golpe con un bajo presupuesto.
- Es el tercer juego con mas mercancía producida detrás de PacMan y DonkeyKong.
- Para escoger el nombre hubo mucha controversia y termino creándose por la combinación de la propuesta de Hubert y Cubes. Convirtiéndose en Cu-bert: Q-Bert.
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20 febrero 2010 at 4:38 PM
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pintura de q bert no vista en el juego