Mi idea es entrevistar personas que cumplan con los siguientes requisitos:
- Tengan blogs en los que nos compartan su lado profesional.
- Que no sean tecnológicos (programadores, informáticos, etc.)
- Que ya lleven rato circulando en la red.
Atención: Esta es la primera parte de la entrevista a Israel Carranza únicamente con las preguntas generales que hago. El lunes de la próxima semana conocerás el resto de las preguntas y las conclusiones.
Acerca de Israel Carranza: (Guadalajara, 1972). Ensayista, narrador y periodista. Tengo cinco libros publicados: Las magias inútiles (Universidad de Guadalajara, 1993), La sonrisa de Isabella y otras conjeturas (Instituto de Cultura de Aguascalientes, 1996), La estrella portátil (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1997), Cerrado las veinticuatro horas (Arlequín/UdeG, 2003) y Si esa lluvia llega va a destruir la ciudad (Instituto Sonorense de Cultura, 2007). Está por aparecer uno nuevo: Las encías de la azafata. Publico todos los viernes la columna «La menor importancia» en el diario Mural; soy editor de la revistas Luvina, de la Universidad de Guadalajara, y Magis, del ITESO; profesor del ITESO y coordinador del Taller de Ensayo Literario de la Librería José Luis Martínez del Fondo de Cultura Económica.
¿Qué es para ti un blog?
Entiendo que un blog es un espacio de autopublicación gratuito (eso me importa mucho), relativamente fácil de sostener, en el que cualquiera puede someter su juicio —sus pareceres al respecto de los asuntos que le vengan en gana— a la consideración de cualquiera, lo que tiene por resultado que hay una saturación de juicios flotando por el éter y, en consecuencia, que es infinitamente tedioso tratar de estar al tanto de todos ellos. Quiero decir, pues, que un blog es una alternativa (deficiente) ante las dificultades de publicación convencionales, y así lo asumo: como una herramienta que la tecnología, esa nueva diosa, ha puesto a mi alcance para lanzar mis peroratas, mis quejas, mis berrinches y mis insensatas aficiones al mar inconmensurable de silencio y desatención que seguramente me merezco.
¿Con qué dificultades te has topado?
¿Para publicarlo? Con mi condición cercana a la del cavernícola en cuestiones tecnológicas. A menudo caigo en la cuenta (pero no acaba de quedarme suficientemente claro como para dedicarme a otra cosa) del tiempo que pierdo tratando de ponerle preciosidades a los tres blogs que sostengo, y, con todo, al cabo creo que la libro y los dejo más o menos presentables. Pero todavía —¡todavía!— es sumamente difícil, para los analfabetos cibernéticos como yo, entenderse medianamente bien con la computadora. Por lo demás, no he tenido más dificultades: publico todo lo que se me antoja, y tengo la enorme ventaja de poder suprimirlo a la primera señal de arrepentimiento.
¿Qué te gustaría ponerle a tu blog que no sabes cómo?
Rascahuele.
¿Qué cosas positivas y negativas encuentras de los blogs?
Las positivas y las negativas vienen siendo las mismas, a mi modo de ver: la inmediatez, lo accesibles que son los blogs, la posibilidad de usarlos para absolutamente cualquier fin (desde abrir el corazoncito hasta pugnar por el derrocamiento de un gobierno), lo absorbentes que llegan a ser (positivo: nos libran de estar asomados a la famosa realidad; negativo: nadie nos paga por ello), etcétera.
¿Qué nos dices de éstos blogs? azotecarranza, tallerescreativa, eltubodeensayo
El primero es el más «mío», es decir: ahí van a parar mis artículos, mis reseñas de libros, algunos textos que por alguna u otra razón quiero dar a conocer en internet antes —o después, o al mismo tiempo — de que aparezcan en libros. También lo uso para listar mis aficiones (cosas que leo, música que oigo, etcétera). En un sentido más profundo (por decirlo de un modo muy ridículo, pero no tengo más remedio), me valgo de este blog para verificar, gracias al contador de visitantes, que todavía existo como autor, o que al menos eso parece. El segundo y el tercero tienen mucho más sentido: están ideados para que funcionen como extensiones virtuales de los talleres literarios que conduzco, uno de escritura creativa en el ITESO y otro de ensayo en la librería José Luis Martínez del FCE. Se publican en ellos los textos de los integrantes de dichos talleres, así como materiales de interés y avisos. Creo que es para lo que mejor sirven los blogs: cuando los mueve un ánimo de colaboración colectiva, y cuando su utilidad es evidente. O eso espero.
¿Recomiendas abrir un blog?
No. Para qué. Recomiendo, mejor, ponerse a leer. Es más provechoso, y además tengo la sospecha de que los blogs, como fenómeno de comunicación, ya más bien van de salida. El ansia de inmediatez que los hizo posibles ya se ha multiplicado, y ahora se impone más bien la brevedad y la fugacidad, antes que la esperanza infundada de que alguien se tome el tiempo de leer las largas parrafadas que los pésimos blogueros, como yo, sabemos tirar.
¿Cómo ha cambiado tu vida tener un blog?
Le ha agregado un ingrediente de ilusión, al tiempo que una dosis correspondiente de decepción: creo que soy más leído, creo que tendré más respuesta de mis lectores, pienso en brindarles algo atractivo cada vez que ingreso algún nuevo material, pero invariablemente corroboro que no soy, ni seré jamás, la cubanita famosa que premió el rey de España por postear las miserias de la vida en la isla.
¿Lo echarías de menos si de repente lo cerraran?
No sólo lo echaría de menos: iría a encadenarme para protestar… ¿a dónde va uno? ¿A Palacio Nacional? ¿A la ONU? ¿A la casa de Bill Gates? Lo malo es que en cualquier ratito se me desaparece, o cometo alguna estupidez y le pico donde no era, y se me borra todo… Claro que me va a pesar: tanto trabajal para nada —como, por lo demás, puedo decírmelo ahora mismo: tanto trabajal para nada.
Acerca de Israel Carranza: (Guadalajara, 1972). Ensayista, narrador y periodista. Tengo cinco libros publicados: Las magias inútiles (Universidad de Guadalajara, 1993), La sonrisa de Isabella y otras conjeturas (Instituto de Cultura de Aguascalientes, 1996), La estrella portátil (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1997), Cerrado las veinticuatro horas (Arlequín/UdeG, 2003) y Si esa lluvia llega va a destruir la ciudad (Instituto Sonorense de Cultura, 2007). Está por aparecer uno nuevo: Las encías de la azafata. Publico todos los viernes la columna «La menor importancia» en el diario Mural; soy editor de la revistas Luvina, de la Universidad de Guadalajara, y Magis, del ITESO; profesor del ITESO y coordinador del Taller de Ensayo Literario de la Librería José Luis Martínez del Fondo de Cultura Económica.
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27 abril 2009 at 6:34 AM
Excelente entrevista, es increíble que un tipazo como Israel haga de todo y por el contrario de la creencia que se pueda tener de que es inalcanzable sea tan sencillo y accesible.
Es muy interesante la forma en la que hemos utilizado los blogs, es un arma de doble filo pero es un riesgo que a muchos nos gusta correr. Creo que el trabajo de Israel es impresionante y me recuerda el propósito de las letras en la vida.
27 abril 2009 at 10:57 AM
Ahh que JIC, jajaja. Tiene ese sentido del humor tan característico de él. Lo siento JIC mantengo aún mi blog (ya con cambio de nombre) y espero así (ilusamente también) conseguir más reconocimiento.
Sí, al leerse puede uno pensar que JIC es un personaje inaccesible, pero todo lo contrario, es a todísima madre además de un escritor muy bueno.
Espero la segunda entrevista.
P.D. realmente se acabarán los blogs??? O se sustituirán por el microblogging???
27 abril 2009 at 11:39 AM
W-O-W con la mitad de su curriculum…impresionante.
Se me hace muy interesante su punto de vista, generalmente los escritores de los que escucho les gusta la idea de tener un blog, debido a que es su manera de expresarse y tener ese sentimiento de “darse a conocer”…curioso caso…
Realmente tenemos blogs para rato, y es la tendencia que se observa todavía, no siempre podrás expresar lo que quieres en 140 caracteres (TOOOMALA TWITTER!!! (no es cierto, te amo twitter XOXO)).
Saludos!
27 abril 2009 at 3:56 PM
Me encanto lo de “rascahuele”, pues talvez en un futuro, ¿porque no?.
Muy interesante Cool, me gusto mucho de que manera Israel abarca la entrevista incluso en la parte de las dificultades con las que se ha topada para la publicación de sus post. Creo que es importante recalcar que este tipo de tecnlogía abre muchos espacios, desfortunadamente, para las personas que no se acercan mucho a los libros. Y como dice Israel; es mejor que la gente lea más a que abra un blog, pero hoy en día corremos con el tiempo y la gente se adopta cada vez más a la computadora que a un libro.